Los sueños1901-001/1922.es
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    Para mi gran asombro, descubrí un día, que no era la
    concepción médica del sueño, sino la popular, medio
    arraigada aún en la superstición, la más cercana a la
    verdad. Tales conclusiones sobre los sueños fueron
    el resultado de aplicar a ellos un nuevo método de in-
    vestigación psicológica que me había prestado exce-
    lentes servicios en la solución de las fobias, obse-
    siones y delirios, y que desde entonces había sido
    aceptado, con el nombre de psicoanálisis, por toda
    una escuela de investigadores. Las múltiples analo-
    gías de la vida onírica con los más diversos estados
    psicopatológicos de la vida despierta han sido acerta-
    damente indicadas por numerosos investigadores mé-
    dicos. Había, pues, desde un principio, grandes espe-
    ranzas de que un procedimiento investigativo, cuya
    eficacia se había comprobado en los productos psico-
    páticos, pudiera aplicarse también a la explicación de
    los sueños. Las obsesiones y delirios son tan extraños
    a la conciencia normal como los sueños a la concien-
    cia despierta, para la cual permanecen igualmente des-
    conocidos los orígenes respectivos de ambas clases
    de fenómenos. En las citadas formaciones psicopáti-
    cas, es un interés práctico el que llevó a investigar su
    procedencia y génesis, pues la experiencia había en-
    señado que el descubrimiento de 'aquellas rutas men-
    tales ocultas a la conciencia que ponen en comuni-