Los sueños1901-001/1929.es
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    Los filósofos no han podido hasta ahora ocuparse de una
    psicología de la represión. Está, pues, justificado, que apro-
    ximándonos al aún desconocido estado de cosas, intentemos
    formarnos una idea de la génesis de la formación de los sue-
    ños. El esquema que nuestras investigaciones generales, y
    no solamente las del problema de los sueños, nos permiten
    establecer, es harto complicado, pero no podemos servirnos
    de otro más sencillo. Suponemos que en nuestro aparato psí-
    quico existen dos instancias generadoras de ideas, la segun-
    da de las cuales posee el privilegio de que sus productos en-
    cuentran abierto el acceso a la conciencia, mientras que la
    actividad de la primera instancia es inconsciente en sí y no
    puede llegar a la conciencia sino pasando por la segunda. En
    la frontera entre ambas instancias, o sea en el paso de la pri-
    mera a la segunda, se encuentra una censura que no deja
    pasar sino aquello que le agrada, deteniendo todo lo demás.
    Lo rechazado por la censura se halla entonces, según nues-
    tra definición anterior, en estado de represión. Bajo determi-
    nadas condiciones, una de las cuales es el sueño, se transfor-
    ma la relación de las fuerzas entre ambas instancias, de tal
    modo, que lo reprimido no puede ya ser retenido por com-
    pleto. Esto sucede, hallándose dormido el sujeto, por un rela-
    jamiento de la censura, y entonces, lo hasta el momento re-
    primido, consigue abrirse camino hasta la conciencia. Mas
    como la censura no cesa jamás totalmente, sino que lo que
    hace es sufrir una disminución, tiene lo reprimido que tolerar
    transformaciones encaminadas a mitigar aquellos de sus ca-
    racteres que provocan la repulsa. Lo que en este caso llega

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    a hacerse consciente es una especie de transacción entre lo
    intentado por una de las instancias y lo permitido por la otra.
    Represión–relajamiento de la censura-
    transacción, es también el esquema fundamental de la
    génesis de otras muchas formaciones psicopáticas-
    y no sólo
    el de la del sueño. En la formación de tales transacciones
    obsérvanse siempre, y no únicamente en las oníricas, los pro-
    cesos de condensación, desplazamiento-
    y utilización de aso-
    ciaciones superficiales, que hemos observado en la elabora-
    ción del sueño.

    No tenemos motivo alguno para ocultar el elemento de
    demonismo que ha intervenido-
    en la construcción de nuestro
    esclareci-
    miento de la elaboración del sueño. Los resultados
    de nuestro estudio nos dan la impresión de que la formación-
    de los sueños oscuros se verifica como si una persona, de
    pendiente de otra, tuviera que exteriorizar algo que había de
    ser desagradable para esta última. Partiendo de este simil,-
    hemos fijado el concepto de la deformación del sue-
    ño y el de la censura, y nos hemos esforzado-
    en traducir
    nuestra impresión en una teoría psicológica,-
    grosera aún,
    pero, por lo menos, claramente definida. Sea lo que quiera
    aquello con lo que un más transparente-
    conocimiento de la
    materia nos permita identificar-
    nuestras dos instancias, espe-
    ramos quede confirmada una parte de nuestra hipótesis:-
    la
    relativa al hecho de que la segunda-
    instancia rige el acceso a
    la conciencia y puede impedírselo-
    a la primera.

    Cuando el sujeto despierta, la censura recobra rápidamen-
    te toda su intensidad y puede, de nuevo, destruir todo aque-
    llo-
    que durante su debilidad-
    ha dejado escapar. Una expe-
    riencia-
    innumerables veces confirmada,-
    muestra que nuestro
    olvido del sueño demanda,-
    por lo menos en parte,-
    esta-
    explicación. Durante el relato de un sueño o durante su
    análisis,-
    sucede con frecuencia-
    que de repente vuelve-
    a surgir-
    un-
    fragmento-
    del sueño, que se creía-
    olvidado. Este fragmen-
    to,-
    hurtado-
    al olvido, contiene-
    siempre-
    el mejor-
    y más-
    rápido-
    acceso-
    a la significación-
    del sueño, y precisamente-
    por-
    ello-
    estaba-
    destinado-
    al olvido,-
    esto-
    es, a una nueva-
    represión.